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Reinstalación Cueva Fresca

Hace ya algún tiempo que andábamos hablando con compañeros de otros grupos para colaborar en la reinstalación de Tibia-Cueva Fresca, pero por circunstancias varias no pudo ser, y no pudimos coincidir y colaborar con ellos.

Eso sí, como nos echaron en falta (o más bien la mano de obra que no aportamos), quedaron unos flecos que rematar en Cueva Fresca. Y ya puestos, quedamos con ellos que nos encargaríamos nosotros.

Quedé un día con Ángel en la Fede, y sobre un plano ya me contó dónde, según su memoria, habría que hacer algo. Entre una cosa y otra, deberíamos llegar hasta el río de Tibia, entrado por Cueva Fresca, arreglando cabos sueltos.

Fijamos unas fechas muy navideñas, 26-28 de diciembre. Y finalmente nos fuimos para allá Juanki, César, Juan, Axel y yo.

Salimos para allá por la mañana pronto, creo que a las 7. Fuimos directos a la Casa del Espeleólogo, donde Iván tenía guardado para nosotros unas cuerdas y algunos maillones que podríamos usar en la reinstalación.

Nos instalamos ahí, unos dentro, y César delante (estaba aún en la fase de que tenía que probar su saco nuevo, y cuanto más frío, mejor). Y ya puestos, pues vamos aprovechar el día. Mediocomemos algo, y nos vamos para Vallina-Nospotentra, una travesía majeta y amigable muy cercana a la Casa.

De esta travesía, poco voy a comentar-básicamente, porque este es el relato de Cueva Fresca. Pero entramos como a las 2, salimos como a las 5 y poco, sin prisas y disfrutando, nos volvimos a la Casa del Espeleólogo, dejando ahí a Axel enfrascado en su libro, y nos fuimos al bar, TODO ELLO AÚN DE DÍA, DEL MISMO DÍA. Y habiendo salido de Madrid por la mañana…

Además nos dio para dejarlo todo preparado, acostarnos pronto, madrugar también al día siguiente, y a las 9 de la mañana estábamos entrando por la boca de Cueva Fresca.

A priori el plan era hacer 2 equipos de 2 (bueno, uno de ellos con refuerzo moral, Axel no iba a aportar mucho más que cariño y compañía), e ir reequipando de fuera a dentro, y seguir hasta terminar o con todo lo que esté mal o con todo el material que llevábamos. Tenemos unos aproximadamente 80-90 m de cuerda y 3 maillones que nos había dado Iván, más 12 maillones que habíamos traído nosotros, y unos 40-50 m de cuerdas cortas del club, a usar si hicieran falta (que no hicieron falta).

Juanki y César se quedan en la primera dificultad, y Juan, Axel y yo nos vamos a la siguiente… y así nos vamos saltando unos a otros cruzándonos infinitas veces en toda la cueva.

Así que nada, César y Juanki se quedan en el primer pozo de 3m, cambiando la cuerda y cosiendo los químicos (cosiendo directamente sobre los químicos, para evitar poner maillones o mosquetones) que ya se habían puesto en la entrada previa cuando entraron por Tibia a reequipar. Mientras, Axel, Juan y yo nos vamos al siguiente pasamanos.

El pasamanos tiene los maillones tan mal, que realmente cambiaríamos casi todos… y nos quedaríamos prácticamente sin maillones. Así que cambiamos los de los extremos, un par de placas de parabolts, y los retales de cuerda más imprescindibles, y dejamos el resto en tareas pendientes, y veremos a ver a la vuelta qué se puede hacer.

En los dos pasamanos del bloque 64 cambiamos un par de maillones, de placas de parabolt, y sobre todo encintamos todos los infinitos extremos de cuerda que componen los pasamanos. Lo que se llama lavado de cara, vamos.

C:\Fotos 2016\2016.12.27 Cueva Fresca reinstalación\P1060408.JPG

De ahí pasamos a El Tracastín. El encargo es quitar la cuerda vieja, pero al final dejamos un tramo puesto, justo sobre El Tracastín, para pasar por encima con los pies a manera de puente mono. Queda muy cómodo…

C:\Fotos 2016\2016.12.27 Cueva Fresca reinstalación\P1060379.JPG

Llegamos al objetivo principal del día, la Vira de la Araña. Aquí hay muchos maillones en mal estado, en muy mal estado, y hay que quitarlos, y también hay que quitar la cuerda vieja-la nueva ya está puesta en casi todos los sitios por los nuevos químicos. Sustituimos también parte de la cuerda en la subida y bajada. Pero vamos, la fiesta principal para todo esto,  y prácticamente en todo lo que hacemos hoy, y en lo que claramente más tardamos, es quitar los maillones existentes, que obviamente a base de años, mierda, barro y corrosión, no hay quién los abra ya decentemente.

Para esto cada cual nos hemos traído las llaves y las tenazas que nos han parecido más adecuadas. Yo concretamente una llave inglesa con la cual podría amenazar de muerte a casi cualquiera, y una tenaza pico de pato, y los demás, pues cada cual lo suyo-eso sí, Juan se ha dejado sus herramientas en el coche. Así que nosotros nos trabajábamos los maillones entre los dos, cada uno con una llave, mientras que César y Juanki se apañaban cada cual solos.

Así que nada, mano a mano, nos repartimos la Vira a medias con Juanki y César, y empezamos a darle caña a los maillones. Juan y yo en un exceso de entusiasmo llegamos incluso a partir un maillón intentando abrirlo….

C:\Fotos 2016\2016.12.27 Cueva Fresca reinstalación\P1060410.JPG

Axel nos espera detrás de la Vira, y le da para cantarnos todo su repertorio de canciones inventadas, para la gran alegría de todos los asistentes… pero hay que decir, que para los 9 años que tiene, hizo gala de una paciencia infinita esperándonos en todas partes, llevando su saca a cuestas sin protestar, y dando relativamente poca guerra…

Luego ya pasamos a un pasamanos, el previo a la sala Rabelais, donde cambiamos un par de placas de maillones, y la cuerda de subida y bajada.

Llegamos a la sala Rabelais, y nos perdemos adecuadamente durante un buen rato. Todos buscando la continuación por un sitio distinto, y finalmente Juanki encuentra la galería buena.

Juan y César se quedan arreglando un quitamiedos que hay en un desfonde en L a base de emplear un muestrario de nudos. Juanki, Axel y yo tiramos para adelante hasta el pozo-rampa de 8. Ahí solo hay que cambiar la cuerda, y coser los químicos que ya han puesto cuando entraron por Tibia con el taladro en mano, pero coser el pasamanos, la cabecera y lo que hay en el pozo, pasando cada vez 10 m de cuerda por los nudos, también nos lleva un rato; y como los demás no nos han alcanzado, deducimos que se han dedicado a explorar alguna gatera no prevista en este sector, y me vuelvo a buscarlos.

Ya todos juntos nos vamos al P4. Aquí nos dedicamos todos, con maña y con fuerza, a intentar quitar una placa de spit… imposible, desistimos. Este debe ser el colofón máximo de acumulación de barrillo y corrosión.

Luego ya nos vamos a los pozos de 10 y de 15, a rematar ya lo que nos queda. Eso sí, como tenemos temor a los ladrones, César se queda vigilando las sacas en el P4… y como somos unos cafres, nos olvidamos los maillones ahí también, y la placa para el spit que debíamos poner.

Quitamos todos los parabolts existentes en el P10, enhebramos todo con la cuerda nueva por los químicos. En el pozo de 15 solo cambiamos un pelín la cabecera, y ponemos un spit abajo para que nadie se suba la cuerda sin querer… pero como debemos estar ya agotados, nos dedicamos a hacer una cafrada tras otra. Juan pica el spit entero. Y una vez picado, se le cae dentro del agujero del spit el cono, antes de ir a expandir el spit. Y como no soy una damisela elegante, no llevo horquillas para sacarlo. Pero es que hasta entonces no nos damos cuenta de que no tenemos placa… con lo cual nos podríamos haber ahorrado el picar, e incluso el meditar cómo sacar el cono. Pero bueno, ingenieros de caminos reunidos, soluciones para todo: amarramos la cuerda a un meño gordo, y te aseguro que la cuerda no se la sube nadie sin querer.

Ya sí que sí nos dimos la vuelta-habiendo llegado a dónde debíamos llegar, y habiendo solucionado los problemas que quedaban por solucionar. Y además, Axel estaba ya empezando a entrar en colapso, porque ya eran las 9 de la noche… su hora de dormir.

En el camino de vuelta nos dedicamos a rearreglar todo lo que nos dejamos que estaba pasable, pero mejorable, poniendo maillones recuperados que no estaban tan mal como los que había, y colocando algún tramito de cuerda que nos quedaba. Sobre todo en el Tracastín, y en el primer pasamanos justo al lado de la entrada de Cueva Fresca.

Salimos por la boca 14 horas después de entrar, un tanto más cansados, pero satisfechos por haber hecho un buen trabajo, y haber colaborado en mejorar la instalación por la cual muchos espeleólogos pasarán para disfrutar de la travesía, o de una preciosa visita a Cueva Fresca.

Al día siguiente, tras haber dormido lo que tocaba (Axel ya en el camino de bajada desde Cueva Fresca al coche iba dando cabezadas), analizamos todo lo sacado de la cueva, separamos lo que iba directo a la basura del resto, y poco más…

C:\Fotos 2016\2016.12.27 Cueva Fresca reinstalación\P1060411.JPG

C:\Fotos 2016\2016.12.27 Cueva Fresca reinstalación\P1060407.JPG

Gran parte de lo que os he descrito viene recogido en un Excel estupendísimo, que resumió para Ángel y Pepe lo que hicimos. También fuimos grabando vídeos dentro de cueva, con los cuales autorecordarnos qué es lo que habíamos hecho… vamos, los vídeos tienen un valor educativo y espiritual totalmente sobrecogedores (según Juan son simplemente geniales y carismáticos). Pero como sé que no os vais a ver ni lo uno ni lo otro…

Eso sí, Pepe 24 horas más tarde ya se había estudiado todo, había arreglado la topo con lo que nosotros le habíamos dicho, había modificado la descripción de la travesía agradeciendo nuestra colaboración, y había metido en la descripción colgada en la página del Viana una foto mía pasando el Tracastín, con la cual me inmortalizaré durante un tiempo al menos…

La verdad, esta salida inmersa en las Navidades a mí al menos me pilló un tanto con el pie traspuesto (podías elegir entre hacer la mochila antes de la celebración de Nochebuena o después de la de Navidad), pero la disfrutamos a tope, aprovechamos el tiempo y la ocasión al máximo, y todos todos nos quedamos con el orgullo del trabajo bien hecho, en pro de todos.

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